A las 5:50h se decide abortar. Es algo que ya sospechábamos porque habíamos quedado en contactar cuando amainara el viento y han esperado al amanecer para hacerlo. Además, en todo momento vigilábamos la posición del “trakker” y sabíamos que estaba quieto en el campo 4.


Lo importante: todos están bien, incluso los sherpas se encuentran mucho mejor.
Después: el viento no ha caído como estaba previsto en ningún momento; han pasado una noche de perros, que les ha llevado a ni siquiera salir de la tienda.
Finalmente, en nuestro contacto me han planteado las tres posibilidades posibles: esperar en el 4 a un nuevo intento para la noche siguiente, bajar al campo 2 dejando un retén en el 4 para un nuevo intento en días o abortar definitivamente, a casa.
Yo tengo claro que la primera opción no es viable de modo que la hemos descartado. El parte para el día siguiente es de más viento, de modo que esta opción no vale.
Respecto a las otras dos, es delicado. Desde luego, la de abortar definitivamente es una posibilidad que deberán tomar ellos en función del grado de desgaste que lleven encima, tanto físico como anímico.
Chequeados los partes meteorológicos, yo sólo les puedo decir que vuelve a abrirse una pequeña ventana para los días 24, 25 y 26; los dos primeros serán de Sol y poco viento; el tercero también será calmo pero con bastante nieve prevista.
En cualquier caso, es una ventana real pero complicada, muy complicada, dado que no les daría tiempo suficiente para recuperar; de hecho, tendrían que bajar y descansar en el campo 2, ni tan siquiera bajar al base.
Por tanto, ahora estamos pendientes de volver a contactar, una vez estén preparados para bajar, para valorar estas posibilidades y diseñar la estrategia, que lógicamente afectará a la manera de recoger este campo 4, en el ventoso Collado Sur.

A las 09.40h. se disponen a descender.
Bajan todos bien y enteros pero sí es cierto que tocados, sobre todo, nuestros sherpas Pasang y Mingma, los afectos de mal de montaña. Esta mañana se han levantado mucho mejor, después de dormir y descansar con el oxígeno artificial. Sin embargo, animados, en cuanto se han puesto a hacer tareas, han caído de nuevo, como cabe esperar en estos casos.
Recogido el campamento, dejado un pequeño retén de material para cubrir la oportunidad de hacer un nuevo intento, se han puesto en marcha, todos juntos, “en conserva”.
En el campo 3 han parado a descansar y reponer fuerzas. Aquí hemos aprovechado para comentarles la ventana que nos ofrecía el parte para los días 24 a 26. Sin embargo, Edurne, magnífica, ha tomado las riendas y sus palabras textuales han sido: “Doc!, yo veo cómo bajamos, incluida yo misma, y esa ventana nos pilla muy cerca, no es una opción real, no estaríamos recuperados”.
Os puedo asegurar que hay que tener mucha madurez para tomar una decisión así en una situación como esta, cuando precisamente ella es una de las que mejor están. Por ello puedo deciros que estoy muy orgulloso de ella.
Por tanto, la situación ahora mismo es de haber iniciado el descenso hacia el campo 2. Dado que van despacio y cuidando de los sherpas, tardarán algo más que la hora larga normal. Una vez allí, ya avisado Ngati, comerán y descansarán; y yo les diré que se queden a dormir, para mañana bajar al base. A ver cómo se encuentran y qué hora es entonces.
A todo esto, luce el Sol y apenas sopla una agradable brisa…; hoy la Montaña no quería…!

10.45h.Y ya en el campo 2!

Han llegado bien, y casi a mesa puesta porque Ngati ya les tenía preparada ensaladilla y agua derretida (recordemos que esto es un auténtico lujo en un campo de altura). Se disponen a comer y descansar.

La dicotomía viene ahora, como estaba “cantado”; ellos me piden bajar y yo me inclino más porque se queden allí y bajar mañana. Tengo claro que ganarán ellos pero debemos tener presente el hecho de caminar aún un buen rato por el “Valle del Silencio”, con las altas temperaturas que sospechamos dada la hora que es. La parte buena es que la afrontarán recientemente descansados, alimentados y rehidratados. A cambio, “ganarán” otros mil metros, además de un espaldarazo moral muy importante por volver “a casa”.

 14.12h.

Han cruzado el “Valle” sin dificultad, beneficiados por el encapotamiento del cielo y la aparición de un poco de viento.

Ahora ya están en la “cascada de hielo”, cruzando los últimos tramos antes de llegar al campo base. Las voces suenan bien pero hasta la meta no bajarán la guardia.

En un rato los tendremos aquí.

 

Por Pablo Díaz-Munio
Doctor de la Expedición Desafío 14+1