Han sido varias horas de espera y el parte meteorológico no se ha cumplido en su totalidad. El viento no ha dejado de soplar a lo largo del día y no ha perdido la fuerza esperada para las horas de la tarde noche.

Después de examinar la situación hemos decidido optar por la decisión más lógica. No se podía arriesgar en esas condiciones y el sentido común decía que era preciso desmontar el campo cuatro y regresar hasta el campo dos a la espera de una segunda oportunidad si el tiempo lo permite.

Todo el mundo está bien. Los cuatro miembros de la expedición y los sherpas. El día ha sido duro y ahora nos ponemos en marcha para alcanzar el campo dos. Allí esperamos instrucciones de Vitor para conocer si las condiciones climatológicas son las idóneas para alcanzar la cima. Esto podría ser en torno al 24 o 25 de mayo.

Seguiremos informando.

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